La obligatoriedad de cumplir con el Reglamento UE 2106/679, más conocido como Reglamento General de Protección de Datos (RGPD / GDPR), implica conocer los principios de la protección de datos más allá de las concepciones tradicionales y conceptos jurídicos básicos, con el fin de adaptarnos a un nuevo modelo de cumplimiento normativo enfocado en el riesgo y con una importante componente de tecnología.

Cumplir con el Reglamento no es suficiente y por eso aparece la nueva y relevante figura del Delegado de Protección de Datos (DPO/DPD) como elemento central de este nuevo marco legal que deberá ser nombrado con carácter obligatorio en la mayoría de empresas y en la totalidad de organismos públicos. Punto de encuentro entre las unidades de negocio, los interesados y la autoridad de control cuya tarea principal será garantizar el cumplimiento de las disposiciones del Reglamento General de Protección de Datos.

El curso está alineado con el esquema de certificación de Delegados de Protección de Datos de la Agencia Española de Protección de Datos y cubre 60 horas de requisitos de formación acordes con dicho esquema[1].



Existen proyectos pequeños, otros enormes, con una complejidad tecnológica extrema otros en cambio muy sencillos. ¿Debemos gestionar todo tipo de proyectos con el mismo “método”?

Desde finales del siglo pasado, se viene analizando la gestión de proyectos clásica conocida como Gestión de Proyectos Predictiva, comprobando que no puede/debe ser aplicada a todo tipo de proyecto.

Existen multitud de proyectos donde el nivel de detalle de las características de los entregables está asociado al concepto IKIWISI (I’ll Know It When I See It -> Lo sabré cuando lo vea), otros proyectos que tienen muy bien definido el objetivo, pero dadas unas necesidades cambiantes, la manera de abordarlo puede ser bien diferente.

En definitiva se ha puesto de manifiesto que la gestión de proyectos predictiva, no es del todo útil para estos tipos de proyecto.

Durante este curso, analizaremos otra forma de hacer las cosas. Veremos cómo abordar estos otros tipos de proyectos que requieren de una gestión diferente: una Gestión Ágil.


Gracias a una correcta dirección de proyectos se puede garantizar el cumplimiento de plazos con unos costes apropiados y con la calidad deseada, evitando las desagradables sorpresas de incrementos de costes, cambios inesperados de alcance que llevan al incumplimiento de plazos y calidad de los servicios / productos entregables.

Para garantizar una correcta ejecución de un proyecto tanto las empresas privadas como la Administración Pública, requieren que la dirección de los proyectos sea llevada a cabo por personas con formación en Gestión de Proyectos e incluso en muchos casos que posean alguna de las Certificaciones que otorga el Project Management Institute (PMI).

Por ello, la dirección de proyectos es una de las profesiones con mayor crecimiento en el mercado laboral.